Alzheimer

Es una enfermedad degenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria  y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años, aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.

Entre los síntomas más comunes que pueden hacer pensar en la presencia de una enfermedad de Alzheimer son:

  • Pérdida de memoria (el síntoma más precoz de esta enfermedad) que puede llegar hasta no reconocer a los familiares o el olvido de habilidades normales para el individuo.
  • Dificultades para realizar tareas habituales como olvidar guardar las cosas en su lugar, se les dificulta el manejo de aparatos comunes como los electrodomésticos, cuando van de compras olvidan comprar algunas o compran aquellas que no necesitan.
  • Dificultades de orientación en tiempo y espacio:Los pacientes olviden el día en el que viven y no saben donde se encuentran, llegándose a perder en trayectos tan simples como de su casa a la tienda, o incluso dentro de su propia casa.
  • Problemas del lenguaje: Tienen dificultades para encontrar las palabras correctas para expresarse.
  • Disminución del juicio: Al inicio de la enfermedad los pacientes muestran una incapacidad para hacer juicios de cosas simples, por lo que en ocasiones toma decisiones incorrectas, por ejemplo sobre la ropa que deben ponerse de acuerdo al clima o el dinero que deben pagar por algo.
  • Problemas con el pensamiento abstracto: El paciente pierde su capacidad de hacer cálculos, y en ocasiones olvida la utilidad de los números.
  • Frecuentemente al inicio de la enfermedad los pacientes colocan las cosas en sitios equivocados.
  • Alteraciones del estado de ánimo y de la conducta: El paciente tiene arrebatos de violencia siendo que comunmente es una persona que no tiene un historial de estas características.
  • Cambios de personalidad: Aunque la personalidad suele cambiar con la edad, los pacientes con Alzheimer tienen cambios exagerados de la misma, convirtiéndose en personas desconfiadas, dependientes o hurañas.
  • Llegan a ser incapaces de tomar iniciativas para llevar su casa, hacer las cuentas u organizar sus vidas, su actividad diaria acaba limitándose a mirar la televisión, sin conversar ni prestar atención por el entorno.
  • En las fases finales se deteriora la musculatura y la movilidad, pudiendo presentarse incontinencia de esfínteres (incontinencia urinaria y/o incontinencia fecal).
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